Imagina esto: es domingo por la noche. Tienes una montaña de ensayos que calificar, la planificación de la semana que preparar y una docena de correos electrónicos de padres y colegas esperando respuesta. Sientes los dedos agarrotados por el teclado y la vista se te nubla frente al monitor. ¿Te suena familiar? Esta es la situación cotid